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Hortensia
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Hortensia Alberto Pío Augusto Cognini, el creador de la revista cordobesa de humor “Hortensia”, nació en la ciudad de Bell Ville, sudeste de la provincia de Córdoba, el 11 de noviembre de 1930 y murió el 16 de junio de 1983. Con el ferviente apoyo de su esposa, Sarita Catán, creó Hortensia en 1971. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Córdoba y trabajó en los diarios La Voz del Interior, Los Principios, Comercio y Justicia y Córdoba, además de las revistas Gente, Jerónimo, Así Es y Campo Afuera. En 1974 escribió el libro de su autoría “Cognini desde Córdoba”... y buhé”. Cofundió y dirigió el periódico Nuevo País. En 1969 la Sociedad Interamericana de Prensa le otorga el premio SIP Mergenthaler. En el 72 obtuvo el premio ADEPA y el 4º Premio del Salón Terre des Hommes, en Montreal, Canadá, compitiendo junto a 600 artistas de todo el mundo. Sus trabajos y su ingenio hicieron de Alberto Cognini un referente inexorable de la historieta y el humor gráfico sudamericano. Su nombre y sus seudónimos “El Irresponsable (siempre en las editoriales), “Pío”, “Alberto” y “Augusto” quedaron en la memoria del género. Hortensia en la Historia En Argentina, la historieta, el humor gráfico surgieron a comienzos del siglo pasado en publicaciones de amplia repercusión, ocupando un creciente espacio en la cultura popular y respondiendo al entusiasmo de los lectores. Los primeros antecedentes se encontraron en semanarios populares como Caras y Caretas, PBT, Fray Mocho, Mundo Argentino, La Novela Semanal o El Hogar. Con una cierta reacción intelectual a cuestas, Cao, Mayol, Zavattaro y Sirio supieron abrir caminos a una insistente búsqueda del gag para retratar el vertiginoso cambio social argentino de aquellas épocas. Tras la época de los pioneros, la consolidación del género vendría posteriormente de la mano de Manuel Redondo, Arturo Lanteri y Arístides Rechain. A fines de los veinte el mercado ya aparecía consolidado con Pololo – 1926 – y con El Tony – 1928. Luego surgirían personajes y creadores que bien supieron consolidar el proceso: Patoruzú, Quiterno, Quino, Mafalda, Oesterheld, Rico Tipo, Pif Paf. Fueron significantes que sirvieron de nexo para llegar a agosto de 1971, con la aparición del primer número de Hortensia, un intento provinciano que felizmente vio trascender su éxito afuera del país. Hortensia marcó una verdadera escuela al compaginar esa materia popular denominada “humor cordobés”. Dirigida y fundada por Alberto Cognini, junto a Crist, aglutinó nombres tales como Juan Parrotti, Gonio Ferrari, Miguel Bravo, Alfredo, Pequi, Marcelo Amuchástegui, el “Pelado” Alonso, Spedale, el “Gordo” Oviedo, el “Sapo” Cativa, Benceno, Pippo Viale, Roberto Di Palma, Cristóbal Reinoso (Crist), Chamartín, Carlos Jiménez, Marino, Martino, Ian, Cier, Roberto Fontanarrosa, Cuel, Ortiz, Miguel Peirotti (Peiró), Hermenegildo Sábat. Era un grupo de periodistas, publicistas, profesionales, empleados públicos y dibujantes de plantas industriales, “una especie de periodismo paralelo, opuesto a la idea que se tiene normalmente del periodismo, esa fue nuestra experiencia más valiosa” – dijo en el 79 Cognini. Desde aquel comienzo de los 70 fueron surgiendo personajes inolvidables: El Negrazón y Chaveta, García y la máquina de hacer pajaros, Boggie el aceitoso, Inodoro Pereyra, Doña María... verdaderos signos de una inteligente manera de interpretar la vida, y reírse de ella. Con más de 250 números editados y un pico de ventas que superó los 100.000 ejemplares, Hortensia desapareció del mercado en 1989, no sin capturar una amplia popularidad que trascendió nuestras fronteras y le regaló su marca propia al humor de su gente. “Hortensia” nació del pueblo, y llevó el nombre de la vendedora de papas de hortensias. A ese personaje polémico le robó el mote y a todos regaló su nombre. |
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