GUILLERMO KUITCA
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"COMING"
Técnica: acrílico sobre tela
140 x 100 cm
Fecha de ejecución: 1988


GUILLERMO KUITCA

El grupo de los jóvenes que actúan a partir de 1982 -fecha convertida en hito artificial de ordenamiento- se ha formado en un clima dominado por el arte conceptual . Y la reacción no se hace esperar. Ahora se trata de pintores que reivindican la pintura como medio básico de trabajo, y la percepción visual como acción fundamental para el espectador. La sentencia de la muerte de la pintura tan común durante los años anteriores, da lugar a una nueva explosión de lo pictórico, no sólo en la adopción del lenguaje sino incluso en la exaltación de toda la carga del oficio a través de la fuerte presencia que adquieren en la imagen las texturas, el color, los grandes tamaños de las telas, la tactilidad de la materia, la exaltación de la figuración.
Sin embargo, no puede perderse de vista que los ‘70 tuvieron junto -o a veces paralelo- a la actuación de los conceptualistas del trabajo constante de pintores y escultores como Berni, Alonso, Pablo Suárez y Heredia, por mencionar algunos que mantienen vigente desde generaciones anteriores la línea de lo pictórico y de la figuración expresiva y en quienes es evidente la presencia del concepto como determinante de sus códigos visuales de la misma manera que en la joven generación de los 80 existe fundamentalmente una pintura de ideas, lo que resulta claro por ejemplo en Kuitca y en los trabajos de otros artistas de esa generación.
En ambos hay una actitud ideológica que relaciona sus obras. Se trata de pintores que formados bajo la presión del arte conceptual se alinean en el rescate de la pintura como materia, como oficio, como lenguaje de expresión. El resultado es pintura de pintores con una actitud conceptual. Además otros elementos los unen tanto en la imagen como en los códigos estilísticos que manejan aunque sus desarrollos sean independientes. El tipo de figuras irreales, los grandes espacios teatrales, las ficciones herméticas y la atmósfera equívoca de sus representaciones, claves comunes en la iconografía pero con cargas semánticas diferentes; lo enigmático, la segmentación, el humor, la ambigüedad, la sensualidad; la intensidad en la propuesta como desafío frente al límite de lo instituído.
Sin embargo el desfasaje generacional deja a Kuitca en una posición histórica particular.
Los lazos creados en las exposiciones y en los grupos de principio de los 80 rápidamente se fracturan porque eran el producto de un discurso teórico previo y no el resultado de un encuentro real.

Paralelamente desde 1985, la presentación de su obra en Europa se afirma, proyección internacional que aseguran su exposición individual en la Serie Projects de The Museum of Modern Art (Moma) en 1991 y su participación IX Documenta de Kassel en 1992.
Por lo tanto cuando su generación -1951/1963- está apareciendo en Buenos Aires con manifestaciones como la del desaparecido Grupo de la IX formado en 1987; el importante grupo de artistas relacionados con el Centro Cultural Ricardo Rojas (el Rojas); los desafíos de Miguel Harte y Marcelo Pombo; o los trabajos independientes de Reyna, Eduardo Alvarez, Daniel García, Siquier, Garófalo, en ese momento Kuitca ya está decidido a encontrar un espacio propio en el ámbito europeo primero y norteamericano después.
De esta manera su carrera se corta de las manifestaciones locales, quedando al margen simultáneamente de una generación a la que ingresó "artificialmente" y de la propia por desfasaje en el inicio de su carrera profesional.
En última instancia esta situación particular sería simplemente anecdótica sino se hubiera establecido hoy en Buenos Aires un "síndrome Kuitca".
El fenómeno de la proyección internacional del artista, tan rápida y potente no registra antecedente en la historia del arte argentino y es simultáneo a un claro proceso de restricción de su presencia en el contexto local. Debe tenerse en cuanta por ejemplo que su última exposición individual en Buenos Aires fue en 1986.
A medida que Kuitca se afirma como artista argentino en el exterior, su presencia aquí, en su país, se convierte en el reflejo de sus logros en el extranjero; su obra se mediatiza, no se expone, se aleja en proporción directa con el aumento de su imagen de artista exitoso. Se produce entonces el fenómeno particular de la separación entre el pintor y su producción.
Hoy la definición de Kuitca aparece dada por la lista de exposiciones en los Estados Unidos y en Europa por los precios alcanzados por sus cuadros en los remates de Nueva York o por la importancia de los críticos extranjeros que firman los prólogos de sus catálogos. ¿Cuál es el lugar de sus cuadros? ¿Cuál la madurez de una obra que cuando irrumpió en los 80 fue celebrada como una de las revelaciones del momento?

Texto extraído de
"Guillermo Kuitca: Inventario de un pintor"
de Marcelo E. Pacheco.
Publicado en Un libro sobre Guillermo Kuitca
Contemporary Art Foundation Amsterdam.