Diego Cuquejo: La Mampara

DIEGO

CUQUEJO


"LA MAMPARA"
AcrÍlico sobre tela - Fecha de ejecución: 1994


DIEGO CUQUEJO

Nació en James Craick, Córdoba, en1921
Estudió en la Escuela provincial de Bellas Artes de Córdoba,de donde egresó con el título de profesor de Dibujo y Pintura. Realizó también estudios en la escuela de artes de la universidad Nacional de Córdoba.
Ha realizado desde 1948 numerosas exposiciones individuales y colectivas, ha participado en Salones oficiales obteniendo distinciones y recompensas entre las que podemos mencionar la Medalla de Oro, Salón de Santa Fe, 1956; Premio IKA-Renault, "Pintura actual de Córdoba", 1971; Segundo Premio "Salón del Paisaje", Córdoba, 1972; Premio Fiat-Concord, Casa de Córdoba, Buenos Aires, 1972; Primer Premio LXXII Salón Nacional, 1983; entre otros.
Diego Cuquejo es un pintor realista, siempre lo fue. Desde sus primeras aproximaciones expresionistas a las figuras, a través de un dibujo esquemático y vigoroso, muy en boga en la Córdoba de los `50, pasando por una suerte de pintura neofigurativa donde se nota claramente la influencia de Roberto Viola en los años `60. Pero en su acercamiento a la pintura renacentista, a través de la obra y la palabra de Lino E. Spilimbergo, al que visita asiduamente en los últimos años del maestro en Unquillo, lo que va a determinar en definitiva la imagen del pintor y dibujante Diego Cuquejo maduro.
En la opción, aparecen claramente los paisajes de los pueblos del interior que Cuquejo conoció desde niño, las viejas estaciones de trenes donde campea la nostalgia y el abandono.
También están las terrazas y los viejos muros gastados, bañados por una atmósfera de sutil melancolía, donde se adivina la presencia de otro grande de la pintura de Córdoba: Ernesto Farina.
Diego Cuquejo juega con la luz y con las chances formales de una composición ceñida y rigurosa, no desdeña la perspectiva tradicional y maneja con maestría las técnicas del óleo, el acrílico y el pastel al que prefiere utilizar con papel negro.
Clara metáfora del artista que rescata de las sombras las formas que van a plasmar un universo de paredes, habitaciones, formas y muros habilitados por la poesía y un recatado silencio.


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